domingo, 16 de noviembre de 2014

UNIVERSO CENTRO

2008 - 2014 
6 AÑOS EN EL ANTRO



Llegar a seis años publicando un periódico contra viento y marea es otro ejemplo de que querer es poder. Esto es lo que han logrado hacer un puñado de comunicadores de Medellín, que sin estudios de factibilidad y mercadeo interpretaron una necesidad evidente de los jóvenes: Tener un periódico independiente que acogiera su realidad cotidiana.

Y así fue que una noche y sin pensarlo mucho, en medio de unas copas en la pequeña cantina "El Guanábano", situada en el parque del periodista, Pascual Gaviria y Juan Fernando Ospina se lanzaron a la aventura de publicar el periódico "Universo Centro" que este mes de noviembre llega a su número 60.

EL ANTRO: Es como jocosamente llamaron a su improvisada sala de redacción, un pequeño habitáculo situado en la segunda planta del bar El Guanábano. Se accede al sitio subiendo unas estrechas y medio peligrosas escalas de caracol, para encontrar arriba un lavadero y un diminuto cuarto con humedad incluida. Allí montaron su sitio de trabajo y allí continúan, más que por la necesidad inicial, por su necesidad de conservar su autenticidad e independencia.

Cuentan Juan y Pascual que curiosamente el sitio se ha convertido en lugar de peregrinaje de intelectuales de diversos lugares del mundo que llegados a eventos literarios visitan la ciudad. Y es tanta la afluencia que en algunas ocasiones atiborran la minúscula oficina, haciéndoles casi imposible el corte de edición.

Pero lo cuentan con buen humor y hasta tal vez sintiendo algo de satisfacción, al fin y al cabo es una forma de reconocimiento a su trabajo.

Pero el asunto es que durante casi dos años le dieron rienda suelta a otro proyecto, recopilar algunas de sus más destacadas columnas para publicar un libro, y lo lograron.


Universo Centro: Colección 2008 – 2014
“Cualquier cosa, menos quietos”




Confiesan que fue una tarea bastante difícil esta selección entra tantas opciones. Hasta publicaron una entrevista en su edición 54 que fue ganadora del premio "Simón Bolivar 2014". María Isabel Naranjo es la autora de este trabajo laureado: "Reportero sin rostro" (Entrevista a Fabio Castillo)

Juan Hincapié, propietario de la librería "Los libros de Juan", hizo la convocatoria a un evento para presentar el libro, y lo hizo a través de Facebook. Siempre me han interesado los resultados de este tipo de invitaciones por lo que me apunté y le di sin duda a la opción "Asistiré".

A las siete y quince de la noche el salón de los libros de Juan estaba vacío, la cita era a las siete y media. Como tengo la costumbre de llegar un poco adelantado olvidando que en nuestro país es de buena educación llegar treinta minutos luego de la hora acordada me avergoncé un poco por mi puntualidad, pero no había nada más que hacer y me senté a esperar a que los demás invitados llegaran. Juan Hincapié, el dueño de la librería, es un gran anfitrión y me entretuve un rato preguntándole detalles sobre su librería. Es un apasionado por los libros e igual vende allí nuevos y leídos. En los estantes tiene secciones de obras en otros idiomas, como el francés y el inglés.

Juan Hincapié 
Es un sitio muy acogedor situado en el barrio La Castellana que invita a la lectura, tiene una magia muy especial, esa que solo se percibe en las buenas librerías, donde la cultura prima sobre el lucro.

En una pequeña mesa redonda había seis ejemplares del libro que nos presentarían esa noche Pascual  Gaviria y Fernando Ospina, creadores del periódico Universo Centro: “Colección 2008 – 2014 “Cualquier cosa, menos quietos”.

No veía la hora de leerlo para disfrutar de esa recopilación de artículos y fotos seleccionados durante cerca de dos años.

Universo Centro es un periódico ecléctico y librepensador que rompió muchos esquemas de una sociedad pacata, algo que estaba haciendo falta y que a pesar de algunas dificultades llega este año a sus primeros seis años, una verdadera hazaña para cualquier publicación nueva.

Recuerdo el revuelo que causó su primer número, en cuya portada salieron unos caballeros, amantes del centro de Medellín, completamente en cueros. Fue una foto artística tomada por Fernando Ospina en el parque del periodista, también conocido como “El guanábano”. Ospina logra en cada foto de portada un editorial.

Siete y treinta de la noche, comenzaron a llegar los otros invitados que luego de recibir la bienvenida de Juan comenzaban a curiosear entre las estanterías unos, o a leer el ejemplar de Universo Centro, que estaba en todas las sillas dispuestas para la reunión. Y así poco a poco el recinto se fue llenando hasta quedar completamente copado.

Los libros de Juan es una librería especializada en rarezas bibliográficas tanto Colombianas como universales y es así, allí hay verdaderas joyas literarias de las que les contaré en una futura entrada.

Fernando Ospina y Pascual Gaviria llegan al recinto y toman su lugar frente al público. Pascual Gaviria llegó luego de haber terminado su labor en el famoso programa radial “La luciérnaga”, es que sus horarios se rigen ahora de esta forma.

Y da comienzo la presentación.

- Con este libro celebramos nuestros 6 años, tiene 71 textos de 50 escritores, 15 ilustradores y 8 fotógrafos en 245 páginas.

Vendemos nuestro pasado para que haya futuro.

Fernando Ospina, (director y fotógrafo de UC) nos contó como fue el inicio del periódico, en medio del ambiente del parque del periodista, bajo la mirada inquisitiva del Busto de Don Manuel del Socorro Rodríguez, un cubano que extrañamente resultó siendo nombrado padre del periodismo Colombiano.

Pascual Gaviria (Editor de UC) nos reveló varias anécdotas, una muy curiosa referente a su lugar de trabajo, que ellos lo llaman jocosamente “El antro”, y es que está situado en un pequeño espacio del segundo piso del bar “El Guanábano”, lugar visitado por intelectuales, jóvenes universitarios y hipis trasnochados. En el parque del periodista la diversidad y el respeto a esta es la norma.

Click para ampliar la foto
Muy entretenida estuvo la charla de esta presentación del libro que dejó claro que es necesario recordar el pasado para construir el futuro, y esa ha sido la tarea quijotesca de Universo Centro.

El libro lo pueden conseguir en Medellín en: Librería los libros de Juan (Calle 34 # 81-41), Palinuro, Ex-libris, Al pie de la letra, Grammata, Bar el Guanábano y Cohete. Yo pude conseguir el mío autografiado y dedicado por Pascual Gaviria y Fernando Ospina y pude comprobar que los eventos por la red si funcionan.






Un lector sorprende a Fernando Ospina con su recopilación de UC






sábado, 8 de noviembre de 2014

EL RETORNO DE LA MÁQUINA DE MOLER

EL REGRESO DE LA MÁQUINA DE MOLER


Hace mucho tiempo llegó a mi casa la primera máquina de moler.

Sin duda se convirtió en la reina de los artefactos de cocina, pues no había más en su categoría.

Sus compañeros de trabajo eran medievales utensilios: ollas, pailas, la chocolatera con su molino de madera, la cayana, cucharas de palo, cuchillos, cucharas y tenedores, ah, y el viejo pilón de madera.

La máquina de moler se convirtió en el más avanzado aparato de cocina con tecnología de punta de ese tiempo. Reemplazó al viejo pilón de madera donde se pilaba el maíz cocido para hacer la masa de las arepas. También esta supermáquina permitió moler la carne para hacer deliciosas albóndigas. En él se podía triturar el arroz para elaborar suculentos postres como el arequipe, el cofio,  la natilla y los bocadillos de arroz. Igual molía el coco para hacer estupendas panelitas.

La máquina de moler hacía tantas cosas que llegó a ser la mano derecha de las amas de casa, tanto así, que durante muchos años fue un miembro importante de la familia. Era tal el apego que sentían las señoras por ella que nunca quisieron reemplazarla. Que si el tornillo de la manigueta se rodaba, un pedazo de trapo comenzaba a ser parte del ensamble para ajustarlo.

La máquina de moler sobrevivió siendo un aparato imprescindible y pasó a ser herencia de abuelas a hijas, nietos y biznietos.

Pero, un día arribaron a nuestra vida los procesadores de cocina eléctricos. Hacían lo mismo, más rápido, y según algunos, mucho mejor. Entramos al mundo de las maravillas tecnológicas como la licuadora, que también ocupó un sitio de honor en el mesón de la cocina, mientras que  la tiznada olla de arroz le abrió paso a la novedosa y elegantísima olla arrocera eléctrica.

Muchas cosas cambiaron, pero vuelvo a centrarme en la vieja máquina de moler. Reconozco que llegamos a mirarla con algo de compasión, y que no quisimos botarla por un sentimiento de gratitud. Pasó desde entonces a un rincón bajo el mesón de la cocina, oxidándose y hundiéndose en el olvido.
Pero hoy ocurrió algo inesperado, el procesador eléctrico se descompuso mientras comenzaba  moler la carne, el eje de su poderosa cuchilla se partió y quedó inutilizado.

Recordamos entonces a esa vieja máquina de moler de la que no recordábamos su paradero. Finalmente al mirar un oscuro rincón bajo el pollo de la cocina pudimos descubrirla.

Rescatada de su escondite pasó al proceso de lavado y desinfección. Aunque algo oxidada, sus partes principales aún relucían y se veía bastante bien. Una vez armada sobre su soporte  nos sorprendió al comenzar a moler la carne con mucha efectividad.

Mientras hacía girar la manivela recordaba esas mañanas en que le ayudábamos a nuestra madre a moler el maíz para las arepas del desayuno, volvimos a escuchar ese sonido característico que emitía, muy diferente al fastidioso ruido del procesador.

La máquina de moler había regresado para quedarse, reclamando el lugar que por derecho propio había sido suyo. Ahora es el procesador el que de seguro irá a parar al camión del chatarrero.

Estoy seguro que desde hoy esta máquina será tema de conversación en la familia, y que los niños se turnarán para darle manivela a esta novedad, sorprendidos al ver como funciona lo que para ellos es un curioso gadget que trabaja sin pilas o corriente eléctrica.

Buscando la historia de la máquina de moler encontré que esta había llegado entre finales de los años cuarentas y comienzo de los cincuentas, importada y distribuida por Jesús Mora, representante de Richard L. White, de Landers Fray & Clark, de Estados Unidos, fabricante de los productos Corona y Universal.

Finalmente se fundó una empresa en Medellín para fabricarla. Exactamente la firma comenzó el  6 de octubre de 1951 (Landers Mora & Cia) Limitada, en compañía con Carlos Duplat. El primer producto fabricado fue la olla atómica (a presión) Universal (1954) y en 1956 el famoso molino para granos Corona, protagonista de nuestra historia.

Desde el año 2003 la fábrica cambió su razón social a Landers y Cia. S.A.S, que aún sigue vigente. Esta máquina de moler ún se fabrica aquí y su calidad sigue siendo tan buena que se descubrió que en China la están fabricando copiada y con la misma marca y logo.

jueves, 6 de noviembre de 2014

EL INGENIERO Y EL TORNILLO

Este es un texto muy divulgado en las redes, es bastante interesante por lo que me he permitido publicarlo haciéndole algunas adaptaciones.


Cierto día un ingeniero fue llamado a una gran empresa para que revisara un computador que era esencial para la cadena de producción.

Luego de una rápida inspección y de hacer un corto análisis frente a la pantalla lo apagó y sacó del bolsillo de su camisa un pequeño destornillador para apretar un tornillo.
Encendió el aparato y esperó a que se iniciara el sistema, y listo. El computador trabajó perfectamente sin problemas.

El gerente de la compañía se mostró muy satisfecho y dispuesto a cancelar el valor del servicio al ingeniero inmediatamente.

-      ¿Cuánto vale su trabajo?, le preguntó, mientras sacaba su billetera.
- Un millón de pesos, le contesto el hombre con mucha tranquilidad.

Todos en la oficina pusieron cara de asombro y el gerente le replicó:

Sé muy bien que la computadora es muy importante para la empresa, ¿pero no le parece que es un costo exagerado por apretar un tornillo?

El ingeniero le respondió sin titubear: Mire usted, para yo saber que tornillo apretar tardé varios años estudiando en la universidad y otros tantos ganando experiencia en mi laboratorio.
Así es que si no está conforme no hay problema, con gusto vuelvo a dejar el tornillo en la posición que estaba.

El gerente entonces le pide que le envíe una factura detallada para justificar el servicio y se despide de él.
Acto seguido el ingeniero salió prometiendo enviar la factura al día siguiente.

Al quedar solos, todos aplaudieron el ingenio del gerente, confiados de que no habría forma de justificar aquello.

Al día siguiente un mensajero llego portando una impecable factura que decía:

Detalle de servicios arreglo de computador:



Moraleja: No cobres por lo que haces, cobra por lo que sabes.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

ASTROPUERTA NOVIEMBRE 2014

Hola:

Las Naciones Unidas con el apoyo de la Unión Astronómica Internacional han declarado el Año 2015 como el AÑO INTERNACIONAL DE LA LUZ.  Una oportunidad para realizar más difusión y popularización de la astronomía y las ciencias del espacio. Ver:

Hola:

Las Naciones Unidas con el apoyo de la Unión Astronómica Internacional han declarado el Año 2015 como el AÑO INTERNACIONAL DE LA LUZ.  Una oportunidad para realizar más difusión y popularización de la astronomía y las ciencias del espacio. Ver:

http://www.iau.org/public/iyl/
En seguida los eventos celestes de Noviembre
Saludo cordial
Germán Puerta
Bogotá, Colombia
www.astropuerta.com,co 
cel 315-3473859
@astropuerta
Facebook: Germán Puerta

1.      Principales eventos celestes de Noviembre  2014

Martes 4 – Ocultación de Urano por la Luna visible en Islandia.
Jueves 6 – Luna llena
Sábado 8 – Conjunción de la Luna y la estrella Aldebaran de Tauro
Miércoles 12 – Lluvia de meteoros de las Táuridas del Norte.
Viernes 14 – Luna en cuarto menguante
Lunes 17 – Lluvia de meteoros de las Leónidas
Sábado 22 – Luna nueva
Sábado 29 – Luna en cuarto creciente

2.     Principales efemérides históricas de Noviembre 2014

Domingo 2 – 1957: El Sputnik 3 transporta la perrita Laika, primer ser vivo en el espacio
Domingo 2 – 2000: Primeros habitantes de la Estación Espacial Internacional, los cosmonautas rusos Yuri Gidzenko y Serguéi Krikaliov, y el astronauta estadounidense William Shepherd
Sábado 8 – 1656: Nace Edmund Halley, astrónomo inglés, calculó la órbita del cometa        que lleva su nombre
Domingo  9 – 1934: Nace Carl Sagan, astrónomo estadounidense
Martes 11 – 1572: El astrónomo Tycho Brahe observa una supernova
Miércoles 12 – 1980: La nave Voyager 1 cruza la órbita de Saturno
Viernes 14 – 2008: Se confirma en la estrella Fomalhaut la primera fotografía de un exoplaneta
Domingo 16: 1974: Envío del primer mensaje del radiotelescopio de Arecibo hacia el cúmulo M13 en Hercules
Lunes 17: 1970: Descenso en la Luna de la sonda Lunik 17 con el primer vehículo automático, el Lunokhod
Jueves 20 – 1998: Puesta en órbita del primer módulo de la Estación Espacial Internacional
Viernes 21 – 1783: Pilatre de Rozier efectúa el primer vuelo libre en globo
Sábado 22 – 1682: Edmund Halley observa el cometa que llevaría su nombre
Domingo 23 – 1885: Primera fotografía de una estrella fugaz
Miércoles 26 – 1965: Francia lanza su primer satélite artificial
Jueves 27 – 1971: La sonda soviética Mars 2, primera en impactar Marte
Sábado 29 – 1803: Nace Christian Doppler, físico sueco
Domingo 30 – 1954: Elizabeth Hodges es golpeada por un  meteorito de 5 kilos en Alabama.



domingo, 2 de noviembre de 2014

DÍA DE DIFUNTOS.

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.
(Antonio Machado)

Tumba de José María Amador - Cementerio de San Pedro, Medellín

A diferencia de otros países Latinoamericanos, en Colombia no se hacen grandes ceremonias este día. Todo se limita a visitar los cementerios y criptas y a celebrar misas en memoria de los difuntos.


No se preparan comidas especiales, como los fiambres de Guatemala, que son consumidos en su visita al cementerio.  Tampoco hacemos en la casa los altares con las viandas preferidas del difunto. Tampoco tenemos los panes con forma humana de Bolivia..

Los matrimonios en honor a los muertos que se hacen en Ecuador tampoco los acostumbramos en Colombia, ni los “Tanta Wawas”, panetones en forma de bebes envueltos que elaboran ese día en Perú.

En México sí que celebran el día de difuntos a lo grande, es que ha heredado muchos ritos y costumbres milenarias de sus ancestros Mayas y Aztecas. Para ellos el 1 de noviembre regresan las almas de los adultos muertos, y el 2, los de las niños difuntos. Las calaveras son un símbolo que no falta ese día representando la muerte y el renacer.

Lo que sí recuerdo es que hace tiempo ese día era algo tenebroso, entonces se hablaba de las ánimas benditas del purgatorio como si fueran entidades que interactuaran con sus familias, en especial en ese día de difuntos. Se les pedían favores y se les pagaban responsos  y sufragios para acortar su estadía en las llamas del purgatorio.

Todos creímos ciegamente en esas cosas, “Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que visiten piadosamente un cementerio (aunque sea mentalmente) y que oren por los difuntos”.

Al llegar al atrio encontrábamos a varios sacerdotes dispuestos a cantar o recitar los responsos a cambio de una pequeña o grande contribución, según fuera la voluntad de los fieles. Una vez que el sacerdote tenía  una lista razonable de nombres de difuntos para iniciar los rezos, ingresaba al templo por el pasillo central seguido por los familiares y amigos de los muertos e iniciaba su inteligible recitación: V. “Ne recordéris peccáta mea, Dómine”. / R. “Dum véneris iudicáre sæculum per ignem”.  

Y así continuaba su oración el cura mientras caminaba muy lentamente hasta el presbiterio para salir nuevamente al atrio y recibir a otros deudos.

Esa  noche en los templos se celebraba la misa de difuntos y la gente asistía sin falta con el corazón compungido. Las mujeres iban de riguroso traje negro y sus reglamentarias chalinas; a lo mejor muchos no saben que a las damas no se les permitía entrar a los templos con la cabeza descubierta.

Tal vez no sea muy preciso en lo referente a los trozos de la oración que publico, pero de seguro si es algo muy aproximado a lo que se decía, es que esto fue hace buen tiempo y cuando aún yo estaba muy pequeño.

Retazos de la vida que solo quedan en la memoria de los que los vivimos y que ya como tantas otras cosas se esfumaron en las nubes del tiempo.

Obviamente no voy a desearles un feliz día de difuntos, solo espero que en esta fecha recuerden y conserven los bonitos recuerdos de todos los que se nos han adelantado en este viaje, a veces corto, a veces largo de la vida.


sábado, 1 de noviembre de 2014

CUANDO EN ANTIOQUIA NO HABÍA HALLOWEEN


En nuestra tierra nada sabíamos del Halloween hasta finales de los años setentas. Antes de eso nos celebraban el día del niño en la primera semana de agosto en las escuelas y colegios.

Los profesores preparaban sancocho en improvisados fogones de leña. También nos daban leche achocolatada, panes, confites y queso.

Era un día de recreación muy animado. Los disfraces los hacían las madres o las tías. En muchas casas tenían máquina de coser  y algunos conocimientos de costura, así era que los disfraces eran confeccionados en el hogar económicamente.

Otros no tenían tanta suerte y se las arreglaban para hacer sus disfraces con papel de globo, periódicos, ropa vieja, etc.

Cualquier cosa que nos pusieran nos satisfacía, sin importar quien tuviera más o menos, la cosa era pasarla bien ese día.  Las tiendas de disfraces para niños, si las había, nunca las conocí.

Los juegos en el patio eran variados y entretenidos, se jugaba la golosa (Rayuela), la chucha (Alcánzame si puedes), guerra libertada, el bate (Beísbol con palo de escoba y pelota de letras, Mazotes y pico y cuarta (Canicas), fútbol, elevábamos cometas (Papalotes), intercambiábamos caramelos (Laminitas coleccionables). Nada de juegos electrónicos, pues todavía no se inventaban.

En Estados Unidos ya conocían el Halloween desde 1921, cuando la fiesta comienza a celebrarse masivamente en Minnesota.  Allí se realizó el primer desfile de Halloween, las siguientes décadas la fiesta se volvió más popular, y sin lugar a dudas años después de esto la internacionalización del Halloweeen se fue dando con la recolección de dulces y la cancioncita de truco o trueque incluida.

A nosotros aún no llegaba esa costumbre, pero la pasábamos muy bien sin esas bobadas.

También recuerdo que en las mangas que estaban frente a la escuela construíamos ranchos, con palos y ramas que cortábamos de los árboles que allí había. Eran días inolvidables que se repitieron hasta que llegó ese día de las brujas, cargado más de mercadeo que de diversión.

Pero los niños siguen siendo niños y se divierten a su manera, mientras los almacenes hacen su agosto y los padres milagros para comprarles los costosos disfraces.

viernes, 31 de octubre de 2014

CUANDO EN COLOMBIA NO HABÍA HALLOWEEN

De la revista CARRUSEL - Periódico EL TIEMPO

ÁNGELES SOMOS - LIMONADA DE COCO.

Ilustración: MiguelYein

Cada 1° de noviembre los niños salían a pedir limosnas de casa en casa cantando coplas.

Aquella tradición combinaba dos rasgos distintivos de la costa Caribe colombiana: el espíritu expansivo y el gusto por las coplas.

Entonces nuestra región no tenía ciudades sino pueblos grandes. Barranquilla y Cartagena aún conservaban costumbres rurales: en cada familia alguno de los padres procedía de una aldea cercana o remota, así que en las casas prevalecía un tipo de alimentación campestre: productos agrarios frescos recién traídos de las fincas, víveres del día que no habían pasado por un refrigerador.

Ese marco rural era apropiado para que floreciera entre nosotros el ritual conocido con el nombre de ‘Ángeles somos’. Cada 1º de noviembre los niños salían a pedir limosnas de casa en casa por medio de coplas. Dos de ellos cargaban a hombros un palo de escoba en el cual iba colgada una olla de cocina.

Al llegar repentinamente a cada casa soltaban un primer canto que funcionaba como carta de presentación:

Ángeles somos
del cielo venimos
pidiendo limosnas
pa’ nosotros mismos

Si el anfitrión de turno demoraba para salir, la cuadrilla de niños lo increpaba con versos:

No te escondas, no te escondas
porque te tiro con la honda.

Cuando finalmente aparecía el dueño de casa, los niños seguían haciendo rimas para dar a conocer sus peticiones.

Sancocho y vino pa’ Marcelino
Arroz y ron pa’ Marcelón

Los dueños de casa, por lo general, contribuían con la causa: les daban a los niños algunas viandas que ellos guardaban en la olla: ñame, yuca, plátano, costillas de res. Pero a veces, antes de entregar su aporte, fingían un poco de indiferencia para poner a prueba la habilidad de los niños en la versificación:

No te dilates, no te dilates
Saca el bollo del escaparate.

No te rías, no te rías
Que la olla está vacía

Cuando los niños recibían sus obsequios, lanzaban unas coplas finales para expresar gratitud:

Esta casa es de uvita
Donde viven las bonitas

Esta casa es de arroz
Donde vive el Niño Dios

Luego seguían recorriendo las calles. Cuando llegaban a un lugar donde no les daban nada, esgrimían versos de protesta:

En esta casa no me amaño
Porque hay mucho tacaño

Esta casa tiene espinas
Porque hay muchas mezquinas

Al final de la jornada se reunían en el patio de alguno de ellos y preparaban un sancocho fraternal con los víveres que habían recibido.

La tradición estuvo vigente, más o menos, hasta finales de los años 70. Después llegó el Halloween y todo cambió, desde la fecha –se pasó del 1º. de noviembre al 31 de octubre– hasta el espíritu de la celebración. La olla fue reemplazada por una calabaza, los víveres de cocina fueron trocados por confites, el asalto a las casas derivó en visitas a los centros comerciales, los niños dejaron de crear coplas y se dedicaron a recitar cánticos preestablecidos.

No pretendo concluir que todo tiempo pasado fue mejor. Tan solo diré que fui testigo de un momento en que nos atrevíamos a ser lo que somos. Y, para despedirme, lanzaré unas coplas al viento antes de sentarme con tres amigos de infancia a devorar este sancocho fraterno, memorioso, que hemos querido regalarnos:

No se rían, no se rían
que la identidad quedó vacía
Esta casa es de agujas
Porque está llena de brujas

ALBERTO SALCEDO RAMOS

ENLACE