viernes, 28 de noviembre de 2014

LA MUJER LOCA

A veces encontramos en la televisión estupendos programas, y este es el caso de "Diálogos" del canal Capital de Bogotá. Me sorprendí con una entrevista del escritor español Juán José Millás, que nos asombra con su ágiles y entretenidos comentarios y su profundo conocimiento del idioma.



Durante sus visitas, el escritor se siente atraído por la idea de novelar la vida de Julia, aunque para lograrlo deberá enfrentarse a su bloqueo creativo con la ayuda de una psicoterapeuta. La realidad trastoca los planes del escritor cuando Emérita revela un secreto que ha guardado celosamente toda su vida. Lo que había comenzado como una crónica periodística se convierte entonces en una suerte de novela en la que él se verá involucrado como personaje. 

Historias como esta, escrita por Juán José Millás en el periódico El País de Madrid nos maravillan.

Duro destino

Por Juan José Millás

EL PAÍS - Cultura - 26-07-2006

Como la situación es un poco difícil de entender, el comunicado del museo la aclara asegurando que se ha llegado al acuerdo de llevar a cabo "la reposición de las piezas de acero que conforman la escultura Equal-Parallel / Guernica-Bengasi, que se encuentra en paradero desconocido". La verdad es que debería decir: Nos han robado una escultura de 38.000 kilos cuya búsqueda está resultando más complicada que la de una aguja en un pajar, por lo que hemos decidido realizar una copia exacta, una réplica idéntica, un facsímil análogo. Nada de eso. 

Vamos a reponer las piezas de acero que forman la escultura etcétera, etcétera, que se encuentra en paradero desconocido, etcétera. Pero a continuación, ladinamente, añade: "La escultura resultante tendrá a todos los efectos la consideración de original". Pura magia. Nada por aquí, nada por allá. ¿Sería usted capaz de adivinar en qué momento la expresión "reposición de piezas" se ha convertido en "la escultura resultante"? 

Alguien con esa capacidad para ocultar un hecho evidente -que se va a proceder a la copia de una escultura- puede esconder 38.000 kilos delante de sus narices. O sea, que yo investigaría entre los miembros del patronato (es broma, no se envisquen).Con todo, lo mejor es que ahora vamos a tener dos esculturas, una falsa, pero legal, y otra auténtica, pero ilegal. La escultura falsa, pese a su legitimidad, vivirá el resto de sus días amenazada por la existencia invisible de su hermana gemela. Duro destino saber que eres original porque lo dice un papel, un acuerdo, un decreto y no porque lo seas de verdad. La escultura robada no tiene papeles, es cierto, pero todo el mundo sabe -quizá ella misma también- que es la verdadera. Fantástica metáfora en un mundo amenazado por oleadas de sin papeles a los que llamamos ilegales, cuando quizá seamos una copia de ellos.

Julia trabaja en una pescadería y de noche estudia gramática porque está enamorada de su jefe, un filólogo apasionado de su profesión. Para completar su apretada agenda la joven ayuda en el cuidado de una enferma terminal, Emérita, en sus ratos libres. Es en su casa en donde coincide con Millás, que se encuentra allí preparando un reportaje.


Ahora los invito a ver su entrevista en el canal Capital



DIALOGOSMILLAS08OCT from Canal Capital on Vimeo.

lunes, 24 de noviembre de 2014

PARA ESO LEEMOS


Librería Shakespeare & Company, París, Francia

PARA ESO LEEMOS

Para saber
 que no sabemos
 y recordar
 lo que hemos olvidado.

Para soñar
 que todavía hay futuro
 y conjurar la amargura
 de nuestros fracasos.

Para escapar de un presente
 que nunca fue nuestro
 añorando los caminos
 que recorrimos en el pasado.

Buscando consuelo

Para eso leemos.

Para soportar
 nuestras soledades
 con las soledades
 prestadas de otros.

Para eso leemos.

Para no estar solos
 y esperando…olvidar
 lo que desde siempre sabemos
 que como solos venimos
 solos nos iremos
 desnudos…pero
 con un libro en las manos.

(Alberto López)

domingo, 23 de noviembre de 2014

CABOS SUELTOS - 3

 HABLAR Y ESCRIBIR
 Alberto López

Jorge Luis Borges

- Maestro… ¿Pudiendo hablar, porque escribir?
 - Porque no se habla como se escribe, ni se escribe como se habla y porque no se dicen las mismas cosas, cuando se habla que, cuando se escribe.

El hablar brota de nuestra espontaneidad como una reacción urgente a algo de fuera de nosotros. Hablar lleva implícito la incontinencia espontánea y la falta de reflexión y medida. Porque el hablar no brota de la integra totalidad de nuestra persona.

 Siempre que hablamos, al poco sentimos que lo hemos hecho en exceso, que hemos dicho algo que no queríamos decir y que lo que queríamos decir, quizás no lo hemos dicho. Así que en el hablar siempre sobran palabras. A veces, las palabras parecen brotar solas, fuera de nuestro control, como si tuvieran vida propia. A posteriori ni nos reconocemos en ellas. Por eso, tras el hablar viene el arrepentimiento y de esa derrota, de esa limitación del hablar, surge la necesidad de escribir.

 Escribir conlleva un retener las palabras, para medirlas y pesarlas antes de dejarlas caer sobre la hoja en blanco. Conlleva soltarlas de forma lenta y precisa, poniendo cada una en el lugar apropiado que le corresponde y para el que parece estar predestinada. La escritura exige librar a las palabras de su vanidad, limpiándolas de los excrementos dejados en ellas por la vida, la historia y el habla, hasta quedar pulidas como diamantes. Esa es la labor del escritor, una labor que se hace en voz baja, como si se contara un secreto y en el silencio que demanda la reflexión, el pensamiento y la ensoñación de la imaginación creadora. Porque su verdad, la verdad intima del escritor, su gran verdad, acto de fe, y de fidelidad para con el lector, no se puede decir hablando, se tiene que decir escribiendo.

 Hoy, sin embargo, cuando la gente ya no escribe ni cartas, se tiende a escribir como se habla (mal) devaluando la profundidad de la escritura. Y no se trata de un nuevo realismo sucio, sino de una falta de ilustración y de mal gusto. Así que no debe sorprender que, una sociedad como la española, totalmente alfabetizada desde hace años, tenga tantos analfabetas funcionales como analfabetas tenía hace un siglo. Y no es diferente en el caso de la escritura, si acaso es más agudizado. Porque… ¿qué porcentaje de la población del país sabría hoy en día escribir correctamente una carta, plasmando en ella sus sentimientos?... Y la perspectiva no es previsible que mejore, si nos atenemos al desarrollo triunfante de la escritura telefónica de los portátiles, último resto de la escritura de las masas populares, al margen de los formularios de las declaraciones de la renta del Ministerio de Hacienda.

 Hay un caso que siempre me ha sorprendido, de un escritor que no escribía como hablaba, sino que hablaba como escribía. Me refiero a Borges, cuyas entrevistas pasadas a escritura, resultaban tan perfectas literariamente como si se hubieran escrito desde un principio.

 Cuando respondía a las preguntas del entrevistador, Borges lo hacía lentamente, tomándose su tiempo, pensando, reteniendo las palabras, buscando el adjetivo adecuado, corrigiéndolo a veces, mediante una pausa por otro más ajustado, y construyendo finalmente la frase con la perfección propia de un texto escrito. Pero claro Borges no vivía en este mundo. Era un ser extraño, cuyo cosmos se circunscribía al espacio encerrado por las cuatro paredes de una biblioteca.

CABOS SUELTOS – 1

Doy comienzo hoy, a la publicación de una serie de pequeños textos cortos, sobre temas diversos, que a lo largo del tiempo han ido poblando como cabos sueltos, mis libretas de notas. Espero contar con la aceptación de mis amigos lectores. 
(Alberto López)


CONFESIÓN

Ilustración de William Blake

 El mío es un talento malogrado por la falta de un empeño sostenido, la necesidad sicológica del reconocimiento social, la falta de cariño familiar en la infancia, mi escaso éxito con las chicas, la poca paciencia y la prisa por triunfar… ¿Complejos?...probablemente. Después vendrían las obligaciones sociales, las responsabilidades familiares, los compromisos económicos y todo eso. Y era difícil saber distinguir entre lo importante, lo que tenía consistencia, de lo prescindible. Y como otros tantos, yo mismo me amarré las alas con unas cargas sociales que, me condenaron a un vuelo rasante entre las brumas de la mediocridad.

 Me he tenido que hacer mayor, casi llegar a la vejez, para reconocer y aceptar esto. Algo que, por otra parte, desde hace tiempo, intuía. Pero tenía miedo a mi medianía y me fui engañando con justificaciones cobardes. Me decía: sitúate, acepta, asiéntate y después tendrás tiempo para hacer lo que siempre has querido hacer, sin ceder ante nada ni ante nadie. Y hubo bastante gente próxima, que decía quererme, que me animaba y empujaba por este camino.

 Y era más fácil aceptar esto, dejarme llevar por el entorno, que hacerle frente y romper con el. Pero el tiempo transcurría y me fui acomodando aun trabajo profesional bien hecho, pero que no brillaba con luz propia. En ocasiones, cuando lo hacía, era con las luces prestadas de otros. Y me consolaba diciéndome que, copiar o relaborar una idea, haciéndolo bien, no era nada fácil. Y es verdad, no es fácil, pero no era lo que el cuerpo venía pidiéndome desde que comencé a estudiar. Y ahora sé, que tenía talento para ello, pero me faltaban cojones y que si hacemos lo que hacen los demás, al margen de nuestras intenciones, acabaremos siendo como ellos. Y es que no hay manera de oponerse a la retórica del discurso del sistema empleando su sintaxis.

 La arquitectura, la literatura y las artes en general, requieren de una dedicación tan decidida. que solo es posible sustentarla desde una manera de ser y de vivir, que yo no tuve el valor de asumir. Quise hacerlo compatible con la idea del ejercicio profesional, pero reconozco que fue una cobardía y un error. Porque el arte no es una profesión que permita pactos ni mediaciones con el mundo, a no ser que sea a través del diablo, y cuando en alguna ocasión fui a visitarlo siempre estaba ocupado.

CABOS SUELTOS – 2

LEER

Alberto López

Fotógrafo húngaro André Kértsz (1894-1985)

 Los educadores recomiendan que los niños se habitúen a leer desde pequeños, para que cuando sean mayores sean asiduos lectores y personas cultas. Sin quitar la razón a este argumento, pienso que cuando en verdad hay que leer, es cuando uno se va haciendo mayor, porque los años de la infancia, la adolescencia y la juventud no son para leer, si no para descubrir el mundo y vivir directa e intensamente la vida. Porque leer es siempre una reflexión, un balance de lo vivido. Por eso la lectura más productiva es la de la vejez, que es, cuando se tiene la mochila bien llena de experiencias. Leer en la vejez es leer con y desde la memoria. Leer en la infancia es como leer desde el vacío.


 Los que leen mucho de niños y jóvenes, suelen ser niños con poca calle, retraídos y encerrados sobre sí mismos, que buscan en los libros, las aventuras que son incapaces de vivir directamente. De ahí surgen muchos escritores (yo que soy un escritor tardío, me admira lo que algunos de estos escritores llegan a decir cuando afirman que, ya lo querían ser desde su más tierna infancia) que solo escriben sobre lo leído, no sobre lo vivido, porque no han conocido la vida más que a través de las vidas de otros, en los libros de otros. Por eso aunque Borges me parece un gran escritor, también me parece un pobre hombre que murió rodeado de libros sin saber lo que era la vida real. Solo de viejo, apreció un poco su perfume, cuando conoció a María Kodama, una mujer que, pienso, le comió el seso al escritor, ya envejecido, con las tradicionales armas de mujer. Y es que Borges de las mujeres solo conocía a los personajes de las novelas.

 En una sociedad superficial y evanescente como la actual, donde los valores de la juventud, la fuerza, la belleza física, el sexo, la rapidez y la competitividad han arrinconado a los de la madurez, la experiencia, el conocimiento y la sabiduría, la lectura como reflexión apenas encuentra su lugar. En esta sociedad de consumo, donde impera el despilfarro, también la vida y la cultura están montadas sobre este concepto. Así nos pasamos la vida aprendiendo a vivir, acumulando sabiduría y experiencia, para acabar tirándolo todo por la borda cuando nos morimos, o cuando nos jubilan, que es como otra manera de morir poco a poco. Así que no debe extrañarnos, cuando vemos, como los cerebros más maduros de la universidad, son enviados a sus casas, para dar paso (eso dicen) a los jóvenes a fin de ofrecerles un futuro. Vender el coche para comprar gasolina, diría mi amigo El Dandy.

 Antes se decía que escribimos para que no nos olviden y que leemos para no estar solos. Olvido y soledad son sentimientos de la auto conciencia, apenas existentes en la infancia y la juventud, que se acentúan con el paso de los años y que se experimentan plenamente en la vejez. Pero hoy parece que esto no es así. La literatura, la que se publica (si no se publica no existe) ha pasado a formar parte de la llamada cultura (¿cultura?) del entretenimiento, que caracteriza a una sociedad dominada por el espectáculo, hasta el punto, de que ya solo es una parte del marketing empresarial.

Esto es evidente, si analizamos las novelas premiadas en los concursos literarios, casi todas las cuales, responden a un canon que recoge los elementos necesarios para responder a los gustos e intereses tipificados de un público de masas, al que hay que entretener y hacer olvidar la dura realidad diaria. Así el éxito, responde punto por punto a un canon, fuera del cual solo queda la marginalidad, a la que con toda conciencia y responsabilidad me adscribo. El resultado final es que, la literatura ha dejado de formar parte de la cultura, para pasar al mundo del entretenimiento, en una versión renovada de la vieja fórmula de “fútbol, pan y toros”. Leer para un viejo como yo, se está haciendo hoy cada vez más difícil. Por eso ya solo leo a los muertos.


domingo, 16 de noviembre de 2014

UNIVERSO CENTRO

2008 - 2014 
6 AÑOS EN EL ANTRO



Llegar a seis años publicando un periódico contra viento y marea es otro ejemplo de que querer es poder. Esto es lo que han logrado hacer un puñado de comunicadores de Medellín, que sin estudios de factibilidad y mercadeo interpretaron una necesidad evidente de los jóvenes: Tener un periódico independiente que acogiera su realidad cotidiana.

Y así fue que una noche y sin pensarlo mucho, en medio de unas copas en la pequeña cantina "El Guanábano", situada en el parque del periodista, Pascual Gaviria y Juan Fernando Ospina se lanzaron a la aventura de publicar el periódico "Universo Centro" que este mes de noviembre llega a su número 60.

EL ANTRO: Es como jocosamente llamaron a su improvisada sala de redacción, un pequeño habitáculo situado en la segunda planta del bar El Guanábano. Se accede al sitio subiendo unas estrechas y medio peligrosas escalas de caracol, para encontrar arriba un lavadero y un diminuto cuarto con humedad incluida. Allí montaron su sitio de trabajo y allí continúan, más que por la necesidad inicial, por su necesidad de conservar su autenticidad e independencia.

Cuentan Juan y Pascual que curiosamente el sitio se ha convertido en lugar de peregrinaje de intelectuales de diversos lugares del mundo que llegados a eventos literarios visitan la ciudad. Y es tanta la afluencia que en algunas ocasiones atiborran la minúscula oficina, haciéndoles casi imposible el corte de edición.

Pero lo cuentan con buen humor y hasta tal vez sintiendo algo de satisfacción, al fin y al cabo es una forma de reconocimiento a su trabajo.

Pero el asunto es que durante casi dos años le dieron rienda suelta a otro proyecto, recopilar algunas de sus más destacadas columnas para publicar un libro, y lo lograron.


Universo Centro: Colección 2008 – 2014
“Cualquier cosa, menos quietos”




Confiesan que fue una tarea bastante difícil esta selección entra tantas opciones. Hasta publicaron una entrevista en su edición 54 que fue ganadora del premio "Simón Bolivar 2014". María Isabel Naranjo es la autora de este trabajo laureado: "Reportero sin rostro" (Entrevista a Fabio Castillo)

Juan Hincapié, propietario de la librería "Los libros de Juan", hizo la convocatoria a un evento para presentar el libro, y lo hizo a través de Facebook. Siempre me han interesado los resultados de este tipo de invitaciones por lo que me apunté y le di sin duda a la opción "Asistiré".

A las siete y quince de la noche el salón de los libros de Juan estaba vacío, la cita era a las siete y media. Como tengo la costumbre de llegar un poco adelantado olvidando que en nuestro país es de buena educación llegar treinta minutos luego de la hora acordada me avergoncé un poco por mi puntualidad, pero no había nada más que hacer y me senté a esperar a que los demás invitados llegaran. Juan Hincapié, el dueño de la librería, es un gran anfitrión y me entretuve un rato preguntándole detalles sobre su librería. Es un apasionado por los libros e igual vende allí nuevos y leídos. En los estantes tiene secciones de obras en otros idiomas, como el francés y el inglés.

Juan Hincapié 
Es un sitio muy acogedor situado en el barrio La Castellana que invita a la lectura, tiene una magia muy especial, esa que solo se percibe en las buenas librerías, donde la cultura prima sobre el lucro.

En una pequeña mesa redonda había seis ejemplares del libro que nos presentarían esa noche Pascual  Gaviria y Fernando Ospina, creadores del periódico Universo Centro: “Colección 2008 – 2014 “Cualquier cosa, menos quietos”.

No veía la hora de leerlo para disfrutar de esa recopilación de artículos y fotos seleccionados durante cerca de dos años.

Universo Centro es un periódico ecléctico y librepensador que rompió muchos esquemas de una sociedad pacata, algo que estaba haciendo falta y que a pesar de algunas dificultades llega este año a sus primeros seis años, una verdadera hazaña para cualquier publicación nueva.

Recuerdo el revuelo que causó su primer número, en cuya portada salieron unos caballeros, amantes del centro de Medellín, completamente en cueros. Fue una foto artística tomada por Fernando Ospina en el parque del periodista, también conocido como “El guanábano”. Ospina logra en cada foto de portada un editorial.

Siete y treinta de la noche, comenzaron a llegar los otros invitados que luego de recibir la bienvenida de Juan comenzaban a curiosear entre las estanterías unos, o a leer el ejemplar de Universo Centro, que estaba en todas las sillas dispuestas para la reunión. Y así poco a poco el recinto se fue llenando hasta quedar completamente copado.

Los libros de Juan es una librería especializada en rarezas bibliográficas tanto Colombianas como universales y es así, allí hay verdaderas joyas literarias de las que les contaré en una futura entrada.

Fernando Ospina y Pascual Gaviria llegan al recinto y toman su lugar frente al público. Pascual Gaviria llegó luego de haber terminado su labor en el famoso programa radial “La luciérnaga”, es que sus horarios se rigen ahora de esta forma.

Y da comienzo la presentación.

- Con este libro celebramos nuestros 6 años, tiene 71 textos de 50 escritores, 15 ilustradores y 8 fotógrafos en 245 páginas.

Vendemos nuestro pasado para que haya futuro.

Fernando Ospina, (director y fotógrafo de UC) nos contó como fue el inicio del periódico, en medio del ambiente del parque del periodista, bajo la mirada inquisitiva del Busto de Don Manuel del Socorro Rodríguez, un cubano que extrañamente resultó siendo nombrado padre del periodismo Colombiano.

Pascual Gaviria (Editor de UC) nos reveló varias anécdotas, una muy curiosa referente a su lugar de trabajo, que ellos lo llaman jocosamente “El antro”, y es que está situado en un pequeño espacio del segundo piso del bar “El Guanábano”, lugar visitado por intelectuales, jóvenes universitarios y hipis trasnochados. En el parque del periodista la diversidad y el respeto a esta es la norma.

Click para ampliar la foto
Muy entretenida estuvo la charla de esta presentación del libro que dejó claro que es necesario recordar el pasado para construir el futuro, y esa ha sido la tarea quijotesca de Universo Centro.

El libro lo pueden conseguir en Medellín en: Librería los libros de Juan (Calle 34 # 81-41), Palinuro, Ex-libris, Al pie de la letra, Grammata, Bar el Guanábano y Cohete. Yo pude conseguir el mío autografiado y dedicado por Pascual Gaviria y Fernando Ospina y pude comprobar que los eventos por la red si funcionan.






Un lector sorprende a Fernando Ospina con su recopilación de UC






sábado, 8 de noviembre de 2014

EL RETORNO DE LA MÁQUINA DE MOLER

EL REGRESO DE LA MÁQUINA DE MOLER


Hace mucho tiempo llegó a mi casa la primera máquina de moler.

Sin duda se convirtió en la reina de los artefactos de cocina, pues no había más en su categoría.

Sus compañeros de trabajo eran medievales utensilios: ollas, pailas, la chocolatera con su molino de madera, la cayana, cucharas de palo, cuchillos, cucharas y tenedores, ah, y el viejo pilón de madera.

La máquina de moler se convirtió en el más avanzado aparato de cocina con tecnología de punta de ese tiempo. Reemplazó al viejo pilón de madera donde se pilaba el maíz cocido para hacer la masa de las arepas. También esta supermáquina permitió moler la carne para hacer deliciosas albóndigas. En él se podía triturar el arroz para elaborar suculentos postres como el arequipe, el cofio,  la natilla y los bocadillos de arroz. Igual molía el coco para hacer estupendas panelitas.

La máquina de moler hacía tantas cosas que llegó a ser la mano derecha de las amas de casa, tanto así, que durante muchos años fue un miembro importante de la familia. Era tal el apego que sentían las señoras por ella que nunca quisieron reemplazarla. Que si el tornillo de la manigueta se rodaba, un pedazo de trapo comenzaba a ser parte del ensamble para ajustarlo.

La máquina de moler sobrevivió siendo un aparato imprescindible y pasó a ser herencia de abuelas a hijas, nietos y biznietos.

Pero, un día arribaron a nuestra vida los procesadores de cocina eléctricos. Hacían lo mismo, más rápido, y según algunos, mucho mejor. Entramos al mundo de las maravillas tecnológicas como la licuadora, que también ocupó un sitio de honor en el mesón de la cocina, mientras que  la tiznada olla de arroz le abrió paso a la novedosa y elegantísima olla arrocera eléctrica.

Muchas cosas cambiaron, pero vuelvo a centrarme en la vieja máquina de moler. Reconozco que llegamos a mirarla con algo de compasión, y que no quisimos botarla por un sentimiento de gratitud. Pasó desde entonces a un rincón bajo el mesón de la cocina, oxidándose y hundiéndose en el olvido.
Pero hoy ocurrió algo inesperado, el procesador eléctrico se descompuso mientras comenzaba  moler la carne, el eje de su poderosa cuchilla se partió y quedó inutilizado.

Recordamos entonces a esa vieja máquina de moler de la que no recordábamos su paradero. Finalmente al mirar un oscuro rincón bajo el pollo de la cocina pudimos descubrirla.

Rescatada de su escondite pasó al proceso de lavado y desinfección. Aunque algo oxidada, sus partes principales aún relucían y se veía bastante bien. Una vez armada sobre su soporte  nos sorprendió al comenzar a moler la carne con mucha efectividad.

Mientras hacía girar la manivela recordaba esas mañanas en que le ayudábamos a nuestra madre a moler el maíz para las arepas del desayuno, volvimos a escuchar ese sonido característico que emitía, muy diferente al fastidioso ruido del procesador.

La máquina de moler había regresado para quedarse, reclamando el lugar que por derecho propio había sido suyo. Ahora es el procesador el que de seguro irá a parar al camión del chatarrero.

Estoy seguro que desde hoy esta máquina será tema de conversación en la familia, y que los niños se turnarán para darle manivela a esta novedad, sorprendidos al ver como funciona lo que para ellos es un curioso gadget que trabaja sin pilas o corriente eléctrica.

Buscando la historia de la máquina de moler encontré que esta había llegado entre finales de los años cuarentas y comienzo de los cincuentas, importada y distribuida por Jesús Mora, representante de Richard L. White, de Landers Fray & Clark, de Estados Unidos, fabricante de los productos Corona y Universal.

Finalmente se fundó una empresa en Medellín para fabricarla. Exactamente la firma comenzó el  6 de octubre de 1951 (Landers Mora & Cia) Limitada, en compañía con Carlos Duplat. El primer producto fabricado fue la olla atómica (a presión) Universal (1954) y en 1956 el famoso molino para granos Corona, protagonista de nuestra historia.

Desde el año 2003 la fábrica cambió su razón social a Landers y Cia. S.A.S, que aún sigue vigente. Esta máquina de moler ún se fabrica aquí y su calidad sigue siendo tan buena que se descubrió que en China la están fabricando copiada y con la misma marca y logo.

jueves, 6 de noviembre de 2014

EL INGENIERO Y EL TORNILLO

Este es un texto muy divulgado en las redes, es bastante interesante por lo que me he permitido publicarlo haciéndole algunas adaptaciones.


Cierto día un ingeniero fue llamado a una gran empresa para que revisara un computador que era esencial para la cadena de producción.

Luego de una rápida inspección y de hacer un corto análisis frente a la pantalla lo apagó y sacó del bolsillo de su camisa un pequeño destornillador para apretar un tornillo.
Encendió el aparato y esperó a que se iniciara el sistema, y listo. El computador trabajó perfectamente sin problemas.

El gerente de la compañía se mostró muy satisfecho y dispuesto a cancelar el valor del servicio al ingeniero inmediatamente.

-      ¿Cuánto vale su trabajo?, le preguntó, mientras sacaba su billetera.
- Un millón de pesos, le contesto el hombre con mucha tranquilidad.

Todos en la oficina pusieron cara de asombro y el gerente le replicó:

Sé muy bien que la computadora es muy importante para la empresa, ¿pero no le parece que es un costo exagerado por apretar un tornillo?

El ingeniero le respondió sin titubear: Mire usted, para yo saber que tornillo apretar tardé varios años estudiando en la universidad y otros tantos ganando experiencia en mi laboratorio.
Así es que si no está conforme no hay problema, con gusto vuelvo a dejar el tornillo en la posición que estaba.

El gerente entonces le pide que le envíe una factura detallada para justificar el servicio y se despide de él.
Acto seguido el ingeniero salió prometiendo enviar la factura al día siguiente.

Al quedar solos, todos aplaudieron el ingenio del gerente, confiados de que no habría forma de justificar aquello.

Al día siguiente un mensajero llego portando una impecable factura que decía:

Detalle de servicios arreglo de computador:



Moraleja: No cobres por lo que haces, cobra por lo que sabes.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

ASTROPUERTA NOVIEMBRE 2014

Hola:

Las Naciones Unidas con el apoyo de la Unión Astronómica Internacional han declarado el Año 2015 como el AÑO INTERNACIONAL DE LA LUZ.  Una oportunidad para realizar más difusión y popularización de la astronomía y las ciencias del espacio. Ver:

Hola:

Las Naciones Unidas con el apoyo de la Unión Astronómica Internacional han declarado el Año 2015 como el AÑO INTERNACIONAL DE LA LUZ.  Una oportunidad para realizar más difusión y popularización de la astronomía y las ciencias del espacio. Ver:

http://www.iau.org/public/iyl/
En seguida los eventos celestes de Noviembre
Saludo cordial
Germán Puerta
Bogotá, Colombia
www.astropuerta.com,co 
cel 315-3473859
@astropuerta
Facebook: Germán Puerta

1.      Principales eventos celestes de Noviembre  2014

Martes 4 – Ocultación de Urano por la Luna visible en Islandia.
Jueves 6 – Luna llena
Sábado 8 – Conjunción de la Luna y la estrella Aldebaran de Tauro
Miércoles 12 – Lluvia de meteoros de las Táuridas del Norte.
Viernes 14 – Luna en cuarto menguante
Lunes 17 – Lluvia de meteoros de las Leónidas
Sábado 22 – Luna nueva
Sábado 29 – Luna en cuarto creciente

2.     Principales efemérides históricas de Noviembre 2014

Domingo 2 – 1957: El Sputnik 3 transporta la perrita Laika, primer ser vivo en el espacio
Domingo 2 – 2000: Primeros habitantes de la Estación Espacial Internacional, los cosmonautas rusos Yuri Gidzenko y Serguéi Krikaliov, y el astronauta estadounidense William Shepherd
Sábado 8 – 1656: Nace Edmund Halley, astrónomo inglés, calculó la órbita del cometa        que lleva su nombre
Domingo  9 – 1934: Nace Carl Sagan, astrónomo estadounidense
Martes 11 – 1572: El astrónomo Tycho Brahe observa una supernova
Miércoles 12 – 1980: La nave Voyager 1 cruza la órbita de Saturno
Viernes 14 – 2008: Se confirma en la estrella Fomalhaut la primera fotografía de un exoplaneta
Domingo 16: 1974: Envío del primer mensaje del radiotelescopio de Arecibo hacia el cúmulo M13 en Hercules
Lunes 17: 1970: Descenso en la Luna de la sonda Lunik 17 con el primer vehículo automático, el Lunokhod
Jueves 20 – 1998: Puesta en órbita del primer módulo de la Estación Espacial Internacional
Viernes 21 – 1783: Pilatre de Rozier efectúa el primer vuelo libre en globo
Sábado 22 – 1682: Edmund Halley observa el cometa que llevaría su nombre
Domingo 23 – 1885: Primera fotografía de una estrella fugaz
Miércoles 26 – 1965: Francia lanza su primer satélite artificial
Jueves 27 – 1971: La sonda soviética Mars 2, primera en impactar Marte
Sábado 29 – 1803: Nace Christian Doppler, físico sueco
Domingo 30 – 1954: Elizabeth Hodges es golpeada por un  meteorito de 5 kilos en Alabama.