domingo, 1 de febrero de 2015

EL TRIUNFO DE UNA COMUNIDAD



Al comienzo de año 2014 los vecinos del sector El Primer Danubio del barrio La América de Medellín se enteraron de que en una de sus pocas zonas verdes el municipio se aprestaba a trasladar un acopio de escombros. El asunto no le gustó a nadie y pronto se organizaron para oponerse a tan descabellado proyecto.

Aprovecharon entonces la situación para solicitarle al Gobierno Municipal que construyera un parque lineal u otra obra que en verdad beneficiara al barrio.

Las redes sociales registraron el malestar de la comunidad y varias emisoras apoyaron la justa protesta ciudadana. En especial mis agradecimientos al periodista Carlos Alberto Bermúdez del programa La Gran Ciudad de Múnera Eastman Radio por su apoyo e interés.

Al comienzo el asunto fue difícil, pues los asociados de la empresa que agrupaba a los transportadores de escombros se empeñaban en que el sitio de el acopio debía ser en este lugar. Entre una y otra reunión se llegó a un acuerdo que definía el traslado del acopio a un sitio más apropiado mientras que en la zona verde en discusión el Municipio decidió construir una calzada en el costado sur de la quebrada La Hueso, y en esa misma franja habilitar un sendero peatonal y una cicloruta así:


• La comuna 12, La América, contará con un nuevo corredor vial que  mejorará la movilidad y el paisajismo de la zona.

• El Municipio de Medellín, a través de la Secretaría de Infraestructura Física, realiza inversiones del orden de 3 mil millones de pesos en la ejecución de la primera etapa del proyecto paisajístico de la quebrada La Hueso.

La Alcaldía de Medellín, consciente de la necesidad de ofrecer mayores conexiones viales entre las estaciones del Metro de San Javier y Santa Lucía, trabaja en la realización de un corredor vial y en la recuperación del entorno inmediato de la quebrada La Hueso. Por esta razón, la administración municipal, a través de la Secretaría de Infraestructura Física, plantea  el proyecto de intervención espacial del sector de la quebrada, denominado corredor recreativo y paisajístico.

Este plan paisajístico y de movilidad genera alternativas viales que mejoran la  integración entre los componentes del sistema de espacio público a ambos  lados de la quebrada, lo que a su vez aportará a descongestionar la calle 44, San Juan, zona en la que se concentra la mayor cantidad de rutas de buses y vehículos particulares que generan trancones en las vías.

El proceso constructivo para la recuperación ambiental y vial de la quebrada La Hueso se encuentra proyectado desde la carrera 87 B hasta la carrera 99, por la calle 47 D, cerca de la cancha de Santa Lucía.  La Secretaría de Infraestructura Física comenzó en el mes de marzo la ejecución de una primera etapa del proyecto, la cual consta de la construcción de una nueva vía   de conexión que generará la  continuidad a los flujos Oriente – Occidente. Este primer tramo está comprendido entre la carrera 87 B hasta la Carrera 91, interviniendo también la calle 47 entre carrera 90 A y 91.

Para esta obra que mejorará la movilidad en la comuna 12, sector La América, se dispuso de una inversión del orden  de 3 mil millones de pesos, en donde se construirá una nueva vía de 750 metros lineales y una calzada de 7 metros de ancho. Se estima que la construcción de este tramo tendrá  un período de 6 meses de ejecución.  La obra será  paralela a la Línea B del Metro, donde conectará con la Línea J del Cable, enfocándose como un gran corredor recreativo y paisajístico en la vía lateral sur de la quebrada La Hueso.


Además de la obra vial, el proyecto adecuará 4.538 metros cuadrados de espacio público, con una compensación forestal de 479 especies. La obra  estará acompañada  de zonas de descanso y recreativas, senderos peatonales y ciclorutas y   toda la intervención que se realizará en este primer tramo del costado sur de la quebrada,  se dotará  con la iluminación adecuada para mejorar la seguridad de la zona, tanto vial como peatonal.

Esta inversión que realiza la Alcaldía de Medellín en la comuna 12 tiene como principal objetivo generar un proyecto integral, aprovechando los retiros de la quebrada La Hueso. Con esto, la Administración Municipal también quiere  incentivar a la comunidad a apropiarse del espacio público y hacer buen uso del mismo, para así mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Hoy 31 de enero de 2015, unos diez meses luego del inicio de esta obra estuvimos en el lugar y encontramos con mucha alegría que está casi lista. El asunto es motivar ahora a la comunidad para que se apropie de ella y la disfrute. Los niños encontraran un espacio de recreación estupendo y la idea es que las personas acudan allí en plan familiar, Una obra más que corrobora que Medellín es una ciudad innovadora.



sábado, 31 de enero de 2015

EL DERECHO AL DELIRIO

Por Eduardo Galeano
Extracto de “El derecho al delirio” que aparece en un libro publicado en 1998 titulado “Patas arriba. La escuela del mundo al revés ”



¿Qué tal si deliramos por un ratito? ¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?

El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros.

La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor. El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas.

Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo.

Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajaremos para vivir.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.

La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos.

Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.

Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.

En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo.

La Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte».

Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar.

Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo.

Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido, seremos capaces de vivir cada día, como si fuera el primero y, cada noche, como si fuera la última.


jueves, 29 de enero de 2015

NO JUZGO AL SUICIDA

Por: Juan Mosquera | agosto 17, 2014


















Cada minuto pasa lento.
Las horas son definición exacta de eternidad.
El día puede ser brillante y caluroso afuera, pero adentro la noche y el frío no terminan. El tiempo no es un efecto fugaz. De repente, todo reloj se detiene. Stop. Un estallido. Un crujido. Una convulsión. Luego nada. Luego todo.

No es tan simple y contradictorio como decir: es el suicidio de un comediante, cuando te mencionan a Robin Williams. No es la muerte sorpresiva de Garrik. Es el final de un hombre talentoso que muere de honda tristeza, es la puerta abierta que da al abismo, es esa oscuridad que abraza y encierra como un dolor que no termina. Es la depresión profunda.

La mirada de los otros puede ser pesada como un juicio. Las palabras que se dicen luego de enterarse de un suicidio siempre son un pesquisa que busca descubrir qué estaba roto en una superficie aparentemente lisa y sin fricciones. Todos los prejuicios asoman si el suicida era alguien que “lo tenía todo” es decir; un nombre conocido.

Asumes que no tiene urgencias económicas, que era exitoso en su profesión, que gozaba con el reconocimiento social, que lo que había en su vida era sólido, que si se desvanece en el aire es porque llevaba una vida secreta que lo torturaba moralmente, que se lo llevaron sus adicciones, que la única paz para su conciencia era huir… Pero no. No es una receta tan sencilla la que resume una realidad tan compleja. Si la persona es “del común” el prejuicio que asoma se llama “problemas familiares” y entonces los que sobreviven al suicida son auscultados como si fueran culpables de homicidio. Pero no, no una receta tan sencilla la que resume una realidad tan compleja.

Buscan una razón ante lo que juzgan irracional, de la misma forma en que la Iglesia no les concedía suelo sagrado a los suicidas para ser enterrados y sentenciaba que estaban condenados a no llegar nunca al cielo aunque hubieran sido santos antes de interrumpir su vida. Ánimas en pena.

El suicidio, entre nosotros, avergüenza y se esconde. El suicidio, entre nosotros, no se nombra por temor al señalamiento. El suicidio, entre nosotros, es un escándalo que prefieren ocultar con versiones distintas que hacen que una familia construya una mentira torpe para ocultar una verdad que siempre será una herida abierta sino se acepta.

No, no juzgo al suicida.
El apellido de Suicidio no es Cobardía.
Es Ausencia.

En Colombia el suicidio es la cuarta causa de muerte violenta. En promedio cada dos días se registran nueve suicidios. En 2013 fueron 1.685 los suicidios que cuenta el Instituto de Medicina Legal. Antioquia es el lugar que más suicidios suma en el país, le siguen Bogotá y el Valle del Cauca. En 2012 los suicidas en el país fueron 1.901 personas. Ocho de cada diez suicidas es hombre. Y podría seguir con los números y estadísticas frías como la muerte pero creo conveniente, en este punto, recordar que atrás de cada cifra se cuenta una biografía, la historia de alguien que alguna vez soñó y tuvo esperanzas, el retrato de una persona que conoció la sonrisa.

La salud mental en Colombia es asignatura pendiente, hablar sobre esto es una conversación necesaria. Este silencio nos cuesta vidas.
Yo no juzgo al suicida. El próximo puede estar leyendo estas líneas. Puedes ser tu.
Puedo ser yo.

Sucede un día, al final de una agonía que llevas adentro dormida y que despierta por instantes —que estuvo contigo por años, aunque algunos piensen que fue por días—que entre todos los colores que viste, que viviste, te quedas con el gris. Tu habitación se encoge, se achica, la respiración te falta y sientes que llevas un animal en el pecho, el ataque de ansiedad te acompaña y en cada sombra encuentras una culpa, el miedo tiene mil formas de hablarte, sientes que no puedes redimirte, la pasión ya se ha ido y como ciertas comidas sin sal nada te sabe a nada, eres la hija de la lágrima, el cielo puede estar despejado pero lo tuyo es la tormenta, das la vida —literalmente— por un poco de calma.

La vida es un plano secuencia.
El director respira, por última vez, antes del fade a negro.
Corten.

miércoles, 28 de enero de 2015

REVISTA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA 80 AÑOS

Cosas que leo.
REVISTA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA


Hoy comenzó a llegarme por correo esta estupenda revista luego de hacer mi suscripción. Buenos temas y excelente edición. Recomendada.

Cuatro números por año *

Estudiantes U. de A.* $25.000
Comunidad Universitaria * $30.000
Colombia $35.000
*(Pesos colombianos)
Exterior U$60
Pueden suscribirse en: SUSCRIPCIONES

Desde su fundación, el 8 de mayo de 1935, la Revista Universidad de Antioquia ha sido uno de los instrumentos culturales de la Universidad, convirtiéndose en lo que es hoy: la prolongación del Alma Máter en la cultura colombiana y latinoamericana.

La presencia de grandes personajes de la ciencia, la literatura y las artes garantizan que sea una publicación de altísima calidad. Próxima a cumplir 80 años en este año 2015, alcanza el número 318, algo poco común en las publicaciones de carácter cultural en el país. Sus secciones: Minúsculas, Predios de la quimera, Fragmentos a su imán, El sombrero de Beuys, La Mirada de Ulises, Reseñas, Cuento y Poesía. Invitamos a toda la comunidad universitaria y al público en general a leerla y a suscribirse a ella.


lunes, 19 de enero de 2015

LOS PERROS VAN AL CIELO

Fue durante mi segundo año de bachillerato cuando llegó Limberg a la casa. Era la primera vez que iba a convivir con un perro. No más entró a la casa nos quedamos mirándonos un rato como reconociéndonos. Claro que había visto muchos perros, pero la verdad no les había prestado mucha atención.

Era cosa muy diferente saber que ahora tendríamos uno como parte de la familia y me causaba una extraña sensación que no acababa de definir.

Limberg ya era un perro grande de unos tres años cuando llegó, era un hermoso pastor collie, muy parecido a Lassie, el perro de la televisión. Al comienzo la cosa fue difícil pues lo habían mal criado y hacía lo que se le venía en gana. Más tardaban en abrir la puerta que él en escaparse y salir a recorrer las calles del barrio. Como no atendía los llamados muchas fueron las veces que tuve que salir tras él para traerlo a casa. Obviamente nuestra relación empezó con el pie izquierdo y me gruñía por cualquier cosa.

La hora de su baño en el patio era toda una odisea, no se quedaba quieto un instante, y cuando estaba bien enjabonado se sacudía dejándome empapado al tiempo que salía corriendo hacia la casa mojando todo a su paso, un desastre total.

Tardó mucho tiempo en adaptarse, pero al final aprendió a comportarse un poco mejor. Nuestra amistad se fortalecía día a día y terminamos siendo parceros. Nunca imaginé que uno pudiera querer tanto a un animal.

Compartimos caminatas, juegos y travesuras, descubrí que contrario a lo que se creía de los animales, esa bola de pelos tenía una gran inteligencia y nobles sentimientos Los perros piensan, recuerdan, sueñan, lloran. Solo les falta hablar el idioma humano, porque el propio si lo deben tener, pero no lo entendemos.  

Un día como a las cuatro y media de la madrugada entró a mi habitación y me despertó chillando y jalándome la cobija, como pensé que quería salir para hacer chichí me levanté medio dormido y algo disgustado para abrirle la puerta mientras él me seguía inquieto, yendo por el corredor sentí como un rugido sordo que no ubicaba de donde venía. De improviso todo empezó a moverse mientras la casa crujía como si fuera a caerse. Tuve que seguir hacia el patio apoyándome en las paredes para no caerme, mientras gritaba  para que todos despertaran y se pusieran a salvo: TERREMOTO.

Fue casi un minuto de vaivén violento, la energía eléctrica se fue y solo se escuchaban las explosiones de los transformadores y los gritos de la gente. Nos reunimos todos en el patio mientras pasaba el sismo esperando que la casa no se fuera al piso. Limberg había presentido de alguna forma esto y nos despertó para advertirnos.

Hubo un día en que se puso muy enfermo y el veterinario no nos dio muchas esperanzas, nos dijo que tenía moquillo y que posiblemente no pasaría de esa noche.  Le di las medicinas, pero no reaccionaba, casi no podía respirar, se echó en unos cojines bajo la mesa de la cocina, yo igual me acomodé allí mientras le sostenía la cabeza, era la única forma en que lograba tomar un poco de aire.

Como tenía que madrugar al colegio me dijeron que me acostara, que Dios proveería. Pero no me confié de esto y vi salir la luz del nuevo día bajo esa mesa asegurándome de que no dejara de respirar. Sobra decir lo mal que lo pasé ese día en clases, embotado por la mala noche y la preocupación por la salud del perro. Al regresar lo encontré más animado y por fortuna pronto se recuperó.

Limberg me enseñó a querer a los animales, a descubrir que somos responsables de ellos, que son nuestros hermanitos menores, como decía san Francisco.

El tiempo pasó inexorable y Limberg se fue volviendo viejo. Ya no corría como antes y sus ojos no brillaban con su característica viveza, se fue apagando como una vela que se extingue.

Una calurosa tarde estaba jugando fútbol con los amigos cuando llegó la muchacha de servicio a decirme que fuera a la casa para que le diera una pastilla al perro. No le di mucha importancia y le dije que estaba ocupado y que iría en un rato, que se la dieran de alguna forma.

No habían pasado ni quince minutos cuando regresó la muchacha a decirme que fuera, que Limberg se estaba muriendo. Me alarmé y salí corriendo, pensado que la cosa no sería para tanto.

Ya en casa vi al perro echadito en el piso rodeado por mi familia, alguien me pasó la pastilla y me pidió que se la diera, que no había querido recibírsela a nadie. Limberg se incorporó y con alguna dificultad corrió hacia mí para saludarme como acostumbraba, abrazándome con sus patas. Eso me tranquilizó y me preparé para recibir su saludo… saltó mientras extendí mis brazos para recibirlo, que exagerados son, se ve muy bien.

Pero algo pasó que no tenía previsto, cuando estaba suspendido en el aire vi como se apagaba, y que esa bola de pelos volaba hacia mí por pura inercia, traté de cogerlo, pero no pude, y cayó en mis pies, sentí su peso sobre mis zapatos haciendo pedazos mi corazón. Ahí estaba yo, cual largo era, impotente, con una pastilla en la mano y mi perro en los pies. Me estaba esperando para despedirse y yo de tonto no lo entendí, hasta ahora que se había ido, ¿para donde?.. Para el cielo, los perros van al cielo.





sábado, 17 de enero de 2015

FOTO LIA 60 AÑOS

Quieto pa la foto

Don Darío Molina

El estudio fotográfico Foto Lía llega este año a sus sesenta años fotografiando los momentos más destacados de los habitantes del barrio La América y sus alrededores. Su propietario don Darío Molina comenzó su labor en el año 1954 en un local situado en el costado sur de la calle San Juan, esquina con la carrera 88. Contiguos a su local estaba la recordada farmacia Santander y la heladería Noches de luna. Con el ensanche de la calle San Juan los locales de esa franja fueron demolidos y ahora está en el costado norte, exactamente en la carrera 87 x 44, sector antiguamente conocido como barrio San José.

Recuerda don Darío que entonces aún pasaba por allí el tranvía de La América, cuya terminal estaba en la carrera 90, antes de que llegara el tranvía hasta San Javier.

Don Darío nació en Barranquilla y su familia se trasladó a Medellín cuando él tenía ocho años. Su padre era fotógrafo y les enseñó el oficio. Su tío Manuel Molina, fundó "Foto Molina" en Junín con La Playa.

Llegaron a vivir al barrio Loreto y poco tiempo después se pasaron al barrio Manrique. Creció entre cámaras y elementos de laboratorio fotográficos y aprendió el oficio naturalmente, desde revelar en el cuarto oscuro hasta iluminar fotos con pincel y acuarela.

Su primera cámara fue una de cajón y fuelle con lente Schneider, usaba películas de 4x5 y 5x7 (Pulgadas), ya se imaginarán la calidad de fotos que obtenía. La foto de mi primera comunión me la tomaron allí con esa cámara, pero ahora ya están usando el formato digital.

Don Darío recuerda que entonces a sus veinte años montó en el tranvía, visitó los billares de Los Cárdenas y fue a Noches de luna, donde amenizaban las noches con buenas orquestas.

Todas las fotos tomadas desde el año 1954 están debidamente guardadas con su nombre día y año en que fueron tomadas. Le di los datos de la foto de mi primera comunión e inmediatamente consultó en su libro, y Eureka, allí estaba el dato y el número guía.
- Se la tengo, me dijo satisfecho.

Allí en su archivo hay miles de fotos de matrimonios, bautizos, primeras comuniones, cumpleaños etc. En fin retazos de recuerdos de tiempos idos inmortalizados en sus fotos.

Su sobrina Luz Elena Arango, también fotógrafa, nos cuenta que revisando los archivos encontró fotos de personas destacadas que posaron ante la cámara de Foto Lía. Una curiosidad es la foto del expresidente Álvaro Uribe en su niñez. También vimos fotos de modelos famosas como Ana Sofía Henao y Geraldine Zivic. En los archivos también está la foto del conocido periodista Juan Ignacio Velásquez.

En una ocasión que visitaba la ciudad suor Monique Colrat, Superiora General de las Hermanas de la Caridad Dominicas de la Presentación, esta llegó a Foto Lía para tomarse la foto oficial que sería distribuida en todos los conventos del mundo. Llegó vestida con ropa informal, como acostumbran las religiosas en Europa, por lo que hubo que ir a traerle un hábito desde el convento, que afortunadamente estaba muy cerca.

Muchas son las personas que han pasado por foto Lía y seguramente serán muchas las que con el tiempo han ocupado destacadas posiciones en la vida política, cultural, militar y social del País, don Darío no lo recuerda, pues el solo se ocupada de ajustar su cámara y decir: “Quieto pa la foto”.

Cuando se me ocurrió hacer esta nota no sabía que don Darío Molina estaba llegando a sus sesenta años de labor, otra casualidad en estos retazos de la vida.
Feliz aniversario Foto Lía.



viernes, 16 de enero de 2015

EL ENCARTE DE GARDEAZÁBAL

Cuadro de Wikipedia
Gustavo Álvarez Gardeazábal, el famoso escritor de Cóndores no entierran todos los días y otros éxitos editoriales es noticia luego de haber sido despedido del famoso programa radial "La luciérnaga". Sobre su salida se tejen muchas hipótesis, entre las cuales no faltó la de que había sido por petición del presidente Santos, cosa que luego el mismo Gardeazábal desmintió al asegurar que el único responsable de su salida era el nuevo director del programa Gustavo Gómez. Sea cual fuera la razón de su desvinculación del programa lo cierto es que su salida e igual que la de su director, Hernán Peláez ha dejado un hueco grande en La luciérnaga, cuyas consecuencias solo las dirá el tiempo y los oyentes, a los que no les gustó mucho este movimiento de la cadena radial.

Son muchas son las anécdotas que hay sobre el escritor, esta es una que fue publicada hace poco que nos muestra como se mueven algunas cosas chuecas en Colombia y la ingeniosa forma en que Gardeazábal las sorteó en su momento.



Publicado en "La otra cara", diciembre 5, 2014
Por Pedro Luis Barco Díaz CARONTE.



Esa noche del verano de 1980, Gardeazábal leía sentado en un taburete de madera, en su casa de alquiler del barrio El Lido de Cali Colombia. Lo acompañaban sus incontables libros y un par de perros diminutos con nombres de mastines fieros: Caifás y Barrabás.

A diario escandalizaba a la pacata sociedad caleña con sus “Notas Profanas” del periódico El País, oficiaba como diputado de la Asamblea Departamental del Valle del Cauca, ya había publicado su gran novela “Cóndores no Entierran Todos los Días,” y también había sido concejal de Cali por el “Movimiento Cívico” que regentaba José pardo Llada, el mítico periodista que se le había volado a la revolución cubana y al mismísimo Che Guevara.

Horas antes, en la Asamblea, había participado en un debate tenaz, negando la incorporación a las rentas del departamento, de una nueva lotería que era, en verdad, un juego de azar de aquellos que el Código de Policía prohibía y sólo dejaba jugar durante las fiestas patronales de los municipios. El debate había sido tan intenso y veintijuliero que un diputado del norte del Valle, había comparado al inventor del juego con Tomas Alba Edison, con Alexander Graham Bell y con Alexander Fleming.

Y el inventor del juego era Don Eleazar de Jesús Agudelo Arango, un paisa nacido en plena Plaza de Berrío en Medellín, pero con un dejo tan montañero, que parecía que se acabara de quitar las alpargatas y el carriel. Mientras estuvo en el Valle del Cauca, siempre vistió de saco café -medio arrugado- y de sombrero Barbisio. Ah, y tenía una edad indescifrable, indeterminada, de la cual, según me cuentan, aun goza.

El juego, que denominó “el 24,” se jugaba en una mesa de billar con dos bolas talladas como dodecágonos. Los parroquianos depositaban previamente la apuesta en una lona con los números, el garitero tacaba otra bola, ésta movía los poliedros y el número que salía, ganaba 24 veces el valor apostado.

Ese juego se había regado -de manera ilegal- por el Valle del Cauca y otros departamentos, por lo que la policía decomisaba los trebejos. Don Eleazar, para legalizarlo, contrató a un habilidoso abogado, quien valiéndose de argucias, hizo el trámite ante el ministerio de Desarrollo y patentó la genial idea del paisa montarás, con el pomposo nombre de “Lotería de Precisión.” Es decir, como un juego de habilidad o destreza.

El problema era que los vagos, quienes fueron los que más se aficionaron al juego, cuando la garita los dejaba sin un peso, se iban a robar por los alrededores y volvían a que “la casa” los volviera a pelar. Muchos alcaldes, incluso, llegaron hasta a contratar ladrones para que se robaran las bolas, con tal de no dejar a la juventud de ese entonces a merced del temible “24.”

En la Asamblea esa tarde se habían enfrentados dos bandos: por una parte Gardeazábal y el “pantalonudo” Alfonso Ossa Jaramillo, el papá de Carlos Ossa escobar, quien era el presidente de la Duma; y por la otra, un buen número de diputados, que sin pudor juraban que don Eleazar era Cristo revivido. Pero el debate no concluyó y quedó postergado para la tarde del día siguiente.

Como dije al principio, Gardeazábal, esa noche, se encontraba leyendo, cuando percibió que desde la calle, le llegaba una fragancia masculina exquisita, la cual identificó de inmediato. Segundos después tocaron la puerta de manera educada, o mejor, delicada.

Cuando el escritor abrió la puerta, no pudo creer que en la vida real existiera un joven tan delicado, bello y bien vestido. Y que oliera tan rico. El jovencito, con voz de querubín celestial le dijo:
-Escritor, de parte de don Eleazar.- Al tiempo que le entregaba una champagne “Veuve de Cliequot,”precisamente la bebida predilecta del “Bon Vivant” tulueño.

-Pasa. -Le respondió el también joven novelista. Y lo invitó a sentarse en una de las tres poltronas de la sala principal.

Empezaron a degustar el fino champagne. El joven, que resultó además encantador con su charla, de manera sutil se le acercaba hasta rozar al escritor, para que éste advirtiera cuan arqueadas y perfectas eran sus pestañas. Gardeazábal, haciendo esfuerzos heroicos, se pasaba a la otra poltrona, y el jovenzuelo lo perseguía sin desfallecer. Así le dieron más de 10 vueltas al ruedo, hasta que agotaron la última gota de champaña.

Cuando el jovenzuelo se puso de pie para retirarse, se podía notar en sus ojos una sutil súplica para que no lo dejara marchar derrotado, pero Gardeazábal –inflexible- sólo le dijo antes de despedirlo:

-Entrégale esta esquela a don Eleazar.

Garrapateó una nota de forma rápida, humedeció el sobre con su lengua, lo cerró y se lo entregó al muchacho, que se marchó cabizbajo.

Al otro día, don Eleazar abrió la tarjeta y leyó, con estupor, el contenido que decía: “¡Eleazar ¡ Ahí te devuelvo ese cul* envenenado!”

EL MATONEO DE CHARLIE HEBDO

Con todo respeto.




Nos guste o no el estilo de la revista francesa nada justifica la barbarie que se cometió contra sus caricaturistas. Aún no es claro quiénes están detrás de esta barbaridad y solo esperamos que algún día salga a la luz la verdad. Mientras tanto, se tejerán muchas versiones de conspiración cercanas a una novela.

Lo que si es cierto es que ellos ejercían de algún modo el matoneo o bullying. En Colombia muchos no conocíamos su estilo editorial, hasta ahora. La verdad viendo sus dibujos uno no entiende la razón de ser de estos. No parece correcto mofarse de las ideas y creencias religiosas de otros, ser agnóstico o ateo no da derecho a ridiculizar a los creyentes. Los temas que tocaban eran muy sensibles y jugar con candela es peligroso. ¿Hasta donde debe llegar la libertad de expresión?. hasta donde comienza el respeto que merece la opinión del otro. Se puede debatir sin herir.

Historia
(De WikipediA)

Charlie Hebdo es un semanario satírico francés de izquierdasa fundado en 1992, que tomó su nombre de una publicación satírica que existió entre 1969 y 1981 (primero como Hara-kiri y Hara-kiri hebdo). Según Charb, director de la publicación hasta 2015, su redacción refleja a «todos los componentes de la izquierda plural, incluso de los abstencionistas».Con sus publicaciones consiguió la indignación de musulmanes, judíos y cristianos por igual.

Su labor fue motivo de juicios, debates por la libertad de expresión, acusaciones de provocaciones a facciones religiosas y atentados; uno de ellos, con cócteles Molotov, en 2011).

El más grave fue el 7 de enero de 2015, en su sede parisina, en que dos encapuchados asesinaron a doce personas además de herir de gravedad a otras cuatro. Entre los fallecidos se encuentran los dibujantes Charb, Cabu, Wolinski y Tignous; además de dos agentes de policía.

Paz en la tumba de las víctimas.